Mesa Regional de Paz evidencia brecha entre la Colombia urbana y la rural


Esa brecha crece cuando se analiza el modelo de desarrollo rural que reclaman los campesinos frente al que propone el Gobierno.


Las Mesa Regional de Paz, organizada por el Congreso colombiano para que la sociedad civil exponga sus propuestas en el proceso de paz entre el Gobierno y las Farc, dejó este fin de semana en evidencia la brecha entre la Colombia urbana y la Colombia rural.
El diálogo que busca poner fin a este conflicto armado de casi 50 años es aplaudido por todos, por los partidos de todas las ideologías y por los ciudadanos de un país marcado profundamente por la violencia.
Pero también refleja que los fines que persiguen las partes que van a negociar la paz distan de las inquietudes de muchos ciudadanos que viven en las regiones, fuera de las prósperas urbes de un país cuya economía crece de forma boyante.
El copresidente de la Comisión de Paz del Congreso y representante en la Cámara Baja por el izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA), Iván Cepeda, explicó que "el conflicto colombiano no es uno solo, podríamos hablar de una guerra nacional y de conflictos regionales".
Una de las razones de tal complejidad es que, además de las Farc, en Colombia hay otra guerrilla, el Eln, infinidad de grupos armados herederos de los paramilitares, narcotraficantes y fuerzas de seguridad del Estado; y todos ellos crean zozobra entre la población civil.
A esta realidad se une una visión distante del conflicto en Bogotá, una capital moderna y centro de toma de decisiones.
"Bogotá tiene capacidad de resolver conflictos por medio del Estado del derecho, en las regiones se resuelven con violencia, y los menos protegidos son los que más sufren", dijo el coordinador de la ONU en Colombia, Bruno Moro.
En el mismo sentido se expresó la congresista Ángela María Robledo, del Partido Verde: "si preguntas a un bogotano va a decir que las Farc son guerrilleros terroristas; pero si vas al Guaviare o a Guainía, las víctimas reconocen la violencia de la guerrilla, pero van a decir que también hay paramilitares, multinacionales, Ejército y políticos que les convierten en clientes para captar votos".
Esa brecha crece cuando se analiza el modelo de desarrollo rural que reclaman los campesinos frente al que propone el Gobierno, aún sin tener detalles sobre cuál será la propuesta de las Farc en Cuba, más allá del discurso del negociador Iván Márquez el 18 de octubre en Oslo, sobre el modelo neoliberal y la desigualdad en Colombia.
Las dificultades en Cuba se van a plantear en torno a las Zonas de Reserva Campesina, establecidas por ley "a partir de reclamos campesinos y que suponen autonomía y la búsqueda de la titulación de terrenos baldíos", advirtió la senadora Gloria Inés Ramírez, también copresidenta de la Comisión de Paz del Congreso.
Pese a que implican "construcción de territorio y tejido social", pasados 20 años desde la instauración de la norma tan solo se han establecido seis zonas, mientras que algunas otras están en proceso de construcción, según Ramírez.
Sus logros en producción y autonomía son evidentes y a pesar de ello, dijo, "han sido estigmatizadas porque en Colombia todo lo que viene del movimiento campesino ha sido considerado como retaguardia de las guerrillas".
Éstas y otras discrepancias se observaron este fin de semana en Pasto, capital de Nariño, uno de los departamentos más afectados por la violencia y donde se celebró la Mesa Regional de Paz con la participación de congresistas, organizaciones sociales y la ONU.
El gobernador de Nariño, Raúl Delgado, reconoció que "precisamente las enormes potencialidades de su departamento lo han convertido en un territorio en disputa, hoy uno de los más castigados" cuando "hace unos años era un remanso de paz".
Apuntó que las causas están en su posición estratégica para el cultivo ilícito y las rutas del narcotráfico, congrega el 25 % de las 64.000 hectáreas de coca sembradas en Colombia y allí operan todos los grupos armados.
Según Delgado, "hoy hay más gente de las bandas criminales (nuevos paramilitares) en Nariño que de la guerrilla", al apuntar que en Nariño los que mayor presencia tienen son Los Rastrojos, un temido grupo neoparamilitar.
Por ello, el gobernador exigió un cambio de estrategia ya que en diez años se han fumigado unas 500.000 hectáreas de hoja de coca y el problema, lejos de resolverse se ha agravado, en otro de los choques sobre cómo se ve el problema de la droga en el campo y la ciudad.
El gobernador insistió en que la solución pasa por la sustitución de cultivos de coca por productos exportables y que otorguen seguridad alimentaria frente a proyectos agroindustriales para la producción de combustibles o mineros a gran escala.
Bajo esas diferencias, el Gobierno y las Farc iniciarán el diálogo en La Habana (Cuba) con el problema agrario como tema primordial en la agenda.

Nota tomada; espectador.com

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Esa fue una de las iniciativas expresadas por los voceros de 223 organizaciones sociales que se reunieron en Sincelejo, Sucre, en la primera de las Mesas de Trabajo Regionales por la Paz, lideradas por las Comisiones de Paz del Congreso.  El propósito de las mesas es recoger las propuestas de carácter local, dirigidas a la mesa de negociación Gobierno-Farc.

SINCELEJO, 25/10/2012. El representante a la Cámara Iván Cepeda Castro, copresidente de la Comisión de Paz de la Cámara, quien encabezó la instalación de la Mesa Caribe I, en la ciudad de Sincelejo, destacó la cantidad y calidad de propuestas recogidas en la jornada en la queparticiparon los diferentes actores sociales de los departamentos de Bolívar, Cesar, Córdoba y Sucre. Las calificó como viables y concretas, y destacó la confianza que tienen los ciudadanos en que éstas lleguen de manera efectiva a la mesa de negociación que se reúne en La Habana en próximos días y sean tenidas en cuenta por los negociadores de ambas partes.

Las iniciativas que se plantearon dentro de los ejes temáticos del “Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”, abordaron diferentes problemáticas que afectan a las comunidades de esta región. Fortalecer las zonas de reserva campesina, el rechazo al actual modelo de extracción y explotación de los recursos naturales, y una política rural concertada con los distintos sectores sociales y grupos étnicos, fueron algunas de las iniciativas expresadas en la primera Mesa Regional por La Paz.
El congresista Cepeda señaló que otros temas propuestos por los representantes de las organizaciones sociales presentes en Sincelejo, tienen que ver con ponerle límites a la concentración de la propiedad rural, identificar a los terratenientes que han utilizado maniobras ilegales para acaparar tierras, y la protección de las fuentes de agua como restricción a la minería.

Con relación a la participación política, los asistentes reiteraron la necesidad de que se haga de manera transparente y exigieron que se esclarezca el genocidio de la Unión Patriótica, como un mensaje claro del compromiso de todas las Instituciones con la democracia.

Cada una de las Mesas Regionales por la Paz se desarrollará en dos jornadas. En la primera se hará un taller para la recolección de las propuestas y en la segunda se darán a conocer en una plenaria, para luego ser sistematizadas por parte del PNUD. Finalmente, serán entregadas sin modificaciones a la oficina del Alto Comisionado para la Paz, quien las llevará a la mesa de negociación Gobierno-Farc.
La segunda parada será la Mesa Caribe II, en Barranquilla, el 26 y 27 de octubre. Se realizarán ocho Mesas en diferentes regiones del país durante el 2012 y otras ocho en el 2013.

OFICINA DE PRENSA

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